ANYMA LLEGÓ A MÉXICO Y CDMX NO VOLVIÓ A SER LA MISMA.
65,000 personas. Estadio GNP Seguros lleno. ÆDEN aterrizó y nos llevó a otro plano.
Anoche no fuimos a un concierto. Fuimos a misa.
La misa de Afterlife. La misa de Anyma.
Después de romper la Sphere en Vegas y de incendiar Coachella, Matteo Milleri por fin trajo ÆDEN a México. Y no eligió un warehouse, no eligió un foro. Eligió el puto Estadio GNP Seguros. El más grande. Porque lo de Anyma ya no cabe en otro lado.
Las luces se apagaron a las 21:00. Silencio. Respiración contenida. Y boom.
Bienvenidos a ÆDEN.
Lo que pasó las siguientes tres horas es difícil de poner en palabras, pero vamos a intentarlo:
EL SONIDO. Melodic techno en su estado más puro y más bestia. Ese techno melancólico que te rompe por dentro y te hace bailar con los ojos cerrados. Sonó Consciousness, sonó Eternity, sonó Welcome To The Opera y la gente lloró. Sí, lloró en un estadio. Porque Anyma no te hace bailar, te hace sentir.
LOS VISUALES. Eva. Su diosa digital. Gigante. Más humana que nosotros. Humanoides cayendo, ángeles con alas rotas, realidades que se desintegran. Todo generado en tiempo real, todo sincronizado al milisegundo. No eran pantallas. Era una película de ciencia ficción de 600m² en la que estábamos dentro.
LA ENERGÍA. 65 mil almas cantando al unísono sin necesidad de un vocal. 65 mil flashes apuntando al cielo cuando cayó el drop de Pictures Of You. Nunca habíamos visto al GNP latir así por techno. Nunca.
En Electra lo venimos diciendo: la electrónica ya no es el after. Es el main stage. Y Anyma lo acaba de confirmar en CDMX.
No fue el show del año. Fue el show que divide la escena en un antes y un después.
Anyma no vino a presentar un show. Vino a decirnos cómo se ve el futuro.
Y el futuro, amigos, se ve y se escucha increíble.
¿Estuviste ahí? Etiquétanos. Queremos ver tu POV.
TRACK ID PARA LA HISTORIA: ¿Cuál fue el momento que más te destrozó?